Saber leer las etiquetas de los alimentos es una habilidad esencial para tomar decisiones informadas sobre lo que consumimos. En el mundo del aceite de oliva, el etiquetado puede parecer un enigma al principio, pero una vez identificados los puntos clave, te conviertes en un experto. Es importante saber descifrar la etiqueta de los aceites de oliva.
Existen muchas normas que regulan la comercialización y el etiquetado del aceite de oliva, estas tienen como finalidad proteger la calidad de la producción y favorecer las elecciones del consumidor.
A continuación, te daremos las claves para poder entender las etiquetas de cualquier aceite de oliva.
Claves para leer una etiqueta de aceite de oliva
1. Categoría de producto
El punto de partida es la categoría del producto. Diferenciar si es aceite de oliva, aceite de oliva virgen, aceite de oliva virgen extra o aceite de orujo de oliva. Dependiendo de la categoría a la que pertenezca, la normativa del etiquetado del aceite advierte que hay obligación de incluir unas nominaciones u otras.
- Aceite de oliva virgen extra: es la joya de la corona, preservando todas las propiedades nutricionales y brindando un sabor y aroma óptimos. Perfecto para cocinar a fuego medio y resaltar los sabores en platos crudos.
- Aceite de oliva virgen: conserva propiedades nutricionales con una intensidad de sabor menos pronunciada. Realza sabores sin dominar y es ideal para cocinar a fuego medio.
- Aceite de oliva: versátil y accesible, aunque con menos intensidad de sabor y propiedades nutricionales que los anteriores. Perfecto para la cocina diaria, desde salteados hasta horneados.
- Aceite de orujo de oliva: proviene del residuo de la extracción, más económico pero con menos propiedades nutricionales. Ideal para frituras y cocciones a alta temperatura, aprovechando su resistencia al calor.
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2. Designación de origen
En la etiqueta, encontrarás la designación de origen, indicando el lugar geográfico de elaboración. Desde Estados miembros hasta mezclas, esta información revela la procedencia y puede incluir denominaciones de origen protegidas.
3. Fecha de duración mínima
Los aceites de oliva vírgenes suelen conservar todas sus propiedades nutricionales y organolépticas hasta un año después de su recolección , excepto algunas variedades.
Por otro lado, la fecha de consumo preferente indica que el producto ya no ofrece la plena calidad que debería ofrecer. Puede haber perdido alguna de sus cualidades o no ser enteramente satisfactorio. Esto quiere decir que pueden verse alteradas sus características organolépticas. En la etiqueta aparece la leyenda “consumir preferentemente antes del…” seguida de la fecha.
Una de las características del aceite de oliva es su naturaleza no perecedera, aunque el aceite no caduca, es importante tener en cuenta su fecha de consumo preferente, ya que nos da una información valiosa sobre este. Encuentra más información en nuestro post: Fecha de caducidad y consumo preferente del AOVE.
4. Información nutricional
La transparencia es clave. Con el nuevo reglamento europeo, la información nutricional es esencial en la etiqueta del aceite de oliva. Debe incluir el valor energético y seis nutrientes por cada 100 g o 100 ml del producto, como grasas totales, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal. Esta información ayuda a tomar decisiones informadas sobre la nutrición
Descifrar el secreto de la etiqueta no solo es sobre información, es un viaje de aprecio por la calidad, la autenticidad y la historia que cada botella lleva consigo.





